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El libro / Lectura completa

Capítulo 7

No hacen falta mil preguntas para empezar

Texto de la edición definitiva de 232 páginas. Lectura repartida en 24 páginas web.

No hacen falta mil preguntas para empezar

Las 1.000 formulaciones del capítulo 6 fueron el tamaño de nuestro experimento, no una cifra que toda organización deba reproducir. Eran 500 necesidades con dos redacciones cada una. Un banco más pequeño puede servir para una primera comprobación si recoge las tareas importantes y sus dificultades, aunque no permita sostener conclusiones tan amplias.

El tamaño debe responder al uso previsto, al riesgo y al tiempo disponible para comprobar las fichas. No tiene sentido fabricar una gran reserva que nadie pueda revisar. Es preferible empezar por un conjunto manejable, con respuestas y evidencias claras, y ampliarlo cuando la evaluación lo justifique. La exigencia no es llegar a mil; es saber qué se está poniendo a prueba.

Tabla 7.3. Familias de pruebas que conviene combinar

Familia

Qué intenta revelar

Directa

Si resuelve consultas concretas con nombres, fechas o expresiones presentes en la fuente.

Paráfrasis A/B

Qué cambia al pedir exactamente la misma información con otras palabras.

Distractor próximo

Si confunde un pasaje del mismo tema con otro que sí contiene la relación preguntada.

Necesidad de aclaración

Si pide concretar una persona, un periodo o un ámbito, en lugar de elegir por su cuenta.

Evidencia insuficiente

Si limita la respuesta cuando el material autorizado o recuperado no basta.

Premisa falsa

Si detecta una relación equivocada y la contrasta con la documentación.

Control positivo

Si una nueva regla de cautela conserva respuestas que antes estaban bien resueltas.

Retirada de la referencia

Prueba diagnóstica adicional: observar qué ocurre sin la gold, sin suponer que desaparece toda evidencia.

No todas las familias tienen que pesar lo mismo. Su presencia y su dificultad deben reflejar qué errores importan en ese archivo. La prueba de retirada, por ejemplo, es un diagnóstico adicional, no un trámite obligatorio para cualquier compra. En todas ellas hay que decidir antes qué conducta se espera y con qué evidencia se comprobará.

Preparar un examen con documentación interna exige tiempo de analistas, y ese tiempo cuesta dinero. No tiene sentido dedicarlo a cada producto que se presenta. Proponemos dos pasos: primero una criba común con documentación que pueda compartirse; después, solo para los candidatos que la superen, una prueba sobre el archivo real.