VIII. El analista sigue en el último metro
En el uso habitual de Arcanum, la pregunta la formula el analista a partir de lo que necesita investigar. La aplicación busca, ordena las páginas y propone una respuesta con sus pasajes. La construcción de un banco de evaluación no forma parte de ese recorrido cotidiano: es un trabajo distinto, destinado a comprobar la herramienta.
El analista puede abrir las fuentes, aceptar o rechazar la respuesta y aportar una aclaración o pedir una nueva búsqueda. Después de aceptar respuesta y evidencia puede solicitar un informe corto o uno más amplio. Cada afirmación nueva queda disponible para revisión, y el Word conserva sus referencias y decisiones. El anexo final documenta el proceso completo con una consulta real, sin convertir una prueba funcional en una certificación de uso profesional.
La herramienta no sustituye al analista ni decide por él. Puede ahorrarle lectura y preparar una prosa útil; lo que no puede garantizar es que una cita baste o que una aceptación humana esté libre de error. La autoridad final exige poder regresar a la fuente y responder por el juicio realizado.